Uno de los pilares de Viña Morandé es el respeto por la tierra y por los terroirs chilenos. Las pruebas de esta devoción están presentes a lo largo de toda nuestra trayectoria: fuimos la bodega que reveló al mundo el potencial del Valle de Casablanca y una de las primeras en rescatar territorios históricos de la vitivinicultura chilena, combinando técnicas ancestrales con innovación. Un trabajo que requiere pasión e inconformismo constante.
Cada uno de nuestros vinos refleja, a su manera, estos valores. Pero solo una marca lleva esta conexión en su nombre. Terrarum – del latín “terra” – traduce esta sinergia a través de cuatro líneas exclusivas para tiendas especializadas, restaurantes, bares y hoteles. Son vinos con personalidad, que honran sus orígenes y proyectan un claro perfil enogastronómico.
La línea Reserva tiene a la fruta como protagonista, uniendo identidad varietal y frescor. Son 8 etiquetas elaboradas con Sauvignon Blanc, Chardonnay, Cinsault (rosé), País, Pinot Noir, Merlot, Carménère y Cabernet Sauvignon, que expresan el potencial de nuestros varietales provenientes de los valles de Casablanca y Maule.
El catálogo Single Estate va un paso más allá y propone vinos con fuerte identidad de origen. La línea destaca la importancia de la selección cuidadosa de viñedos específicos en las principales denominaciones de origen de Chile, como Maipo y Casablanca, para alcanzar la máxima expresión de sus uvas. Degustar nuestros Sauvignon Blanc, Chardonnay, Gewürztraminer, Pinot Noir, Malbec, Merlot, Carménère y Cabernet Sauvignon es casi un viaje de exploración por los terroirs más emblemáticos de Chile.
Selected Blocks, por su parte, lleva su propósito en el nombre: rendir homenaje a parcelas excepcionales de viñedos y a la singularidad de sus terroirs. Son vinos de cepas tradicionales –Chardonnay, Pinot Noir, Cabernet Sauvignon y Syrah– provenientes de orígenes reconocidos, vinificados con técnicas no convencionales y con gran potencial de guarda.
Recién incorporada al portafolio, la línea Patrimonial nace de viñedos ancestrales situados en los valles de Maule e Itata. Al elaborar Semillón, Cinsault–País y Carménère–Malbec, buscamos rescatar antiguas técnicas de vinificación desde una mirada más moderna, dando vida a vinos jugosos y fáciles de beber. Es nuestro pequeño homenaje al patrimonio cultural y vitivinícola de estas zonas y de sus pequeños productores artesanales.
Cada una de las etiquetas de Terrarum materializa nuestra visión de respeto a la tierra, innovación y tradición en el mundo del vino. Son vinos premiados, excelentes en la mesa y que revelan no solo calidad y equilibrio, sino también la esencia de sus orígenes
y la pasión que nos mueve en Viña Morandé.

